Joaquín Piqueras, el lado salvaje de la literatura

joaquín p[1]..-002

Autor de las obras Antología del desconcierto (2004) y Concierto non grato (2008), ganadoras respectivamente de Autor Revelación 2004 y XXIV Certamen de poesía Ángel Martínez Baigorri, reconocido poeta en el plano literario actual –con traducciones al italiano, portugués e inglés- y profesor en el I.E.S Jiménez de la Espada (Cartagena). Joaquín Piqueras lleva toda la vida dedicado al desarrollo de la poesía no sólo en su faceta como autor sino también descubriendo a nuevos talentos gracias a su conocido blog Insólitos (http://insolitosjp.blogspot.com.es/). “Comenzó como un programa literario en la Cadena Ser en 2004 y la Revista Agóra me pidió que hiciera un Insólito cada dos meses. Se dieron muchos casos de poetas que alcanzaron reconocimiento después como Casariego, Roger Wolfs y David González”. Él mismo la describe como “una antología alternativa y no cerrada” que recoge autores de varios estilos y nacionalidades. “Quise hacer algo totalmente al margen del stablishment”.


El amor y la muerte concuerdan en género y número

Que largo me lo fiais (Tirso de Molina)
Te querré hasta la muerte
Pero el amor fue declinando
Y como se hizo tan larga
La espera, decidió matarla,
¿el modus operandis?
Poco importa, hay tantos casos
En los que inspirarse,
Que la violencia de género
Ha degenerado en violencia
De número

 (Concierto Non Grato, 2008)


IMG_9226

La digitalización de la poesía

“La poesía es un género que sale por necesidad. Tú tienes esos poemas, te atosigan tanto que necesitas desprenderte de ellos” Joaquín Piqueras lo tiene claro, pueden pasar los años y aparecer la revolución tecnológica pero el poeta siempre será aquel extraño que se siente y escribe en una hoja todo aquello que quiere decir. “Te puedes autoimponer una disciplina pero no es recomendable porque te puede salir muy impersonal, más por técnica que por qué lo quieras hacer así”. Sin embargo, esto no exime al poeta de la laboriosa tarea de la edición. “Les das formas, les pones estructuras, los pones dentro de una obra y, entonces sí, tienes un poemario. Hay poesía espontánea, desahogos personales, pero los buenos poetas, antes de llegar a eso, tienen que trabajarlo”.
Precisamente, es esa ola de poesía espontánea la que ha cambiado las tornas de un género en el que parecía que ya se había descubierto casi todo. Internet llama a la puerta y todos tenemos que cambiar la visión que teníamos de un libro, una taza de café y mínimo media hora para saborearlo. “Tiene sus ventajas, autores sin oportunidad de expandir su obra son interesantes y, gracias a la red, los conocemos. Pero tienes la otra cara: hay mucho malo poeta que monta un blog con entrada diaria pero sin idea de lo qué es un verso, lo qué es la métrica”.
Parece consciente del cambio de soporte del género pero, sin embargo, no reduce esa revolución al medio on-line. “Aparte de la poesía por Internet, se ha sacado a la calle, a los bares; ya no está sólo en las universidades ni en las conferencias ni en las librerías. Hay muchos autores que la sienten como algo vivo y, en ese sentido, estamos viviendo una época de acercamiento al lector”. Ya no estamos hablando de aquel profesor de literatura algo bohemio que recita a Whitman sino de una cantidad de jóvenes que pasan las noches sobre su pantalla buscando imágenes que ilustren tweets disfrazados de versos, que van a cafeterías recibiendo a poetas como algo parecido a una estrella del rock, que se saben de memoria versos de Cummings y de Bukowski. “Anda que no habrá malos entendedores de Bukowski” reflexiona entre risas.
Hablamos acerca de este auge por el malditismo, la cantidad de poetas que no alcanzan la fama en vida y el número de jóvenes que quieren parecerse a ellos. “Están los que escriben poemas por escribir pero conozco algunos bastante buenos” aclara acerca del auge de alumnos que se interesan en el mundo al que él le ha dedicado más de una noche. No parece asombrado por las mitificaciones de ciertos personajes olvidados. “A todos nos encantaba de joven la imagen del artista al margen de la sociedad, el referente alternativo. Muestran algo mucho más intenso, que no está domesticado, que no ha tenido éxito y, además, se ha suicidado”.
Tampoco parece preocupado porque hayan cambiado las tornas de la edición. “Es necesario porque si no se va a morir. Si no hay un lector que lea, el proceso de comunicación poética no se realiza”.

ficha joaquín piqueras002

La involución educativa

“Yo uso mucho la ironía, es una ironía con trasfondo, que invita a pensar”, nos aclaraba nuestro poeta. Y aprovechando su ocupación de docente en el ámbito de la enseñanza pública, nosotras le invitamos a pensar también, o mejor dicho, a reflexionar sobre las nuevas reformas educativas y demás permutas en nuestro sistema.
Primeramente, quisimos saber cómo había cambiado la chavalería en esta nuestra querida España de unos años atrás a esta parte. Aunque él mismo se calificó como pesimista, apuntó de forma muy consecuente: “antes, cuando yo empecé, había un alumnado con mucha más curiosidad, un alumnado interesado en las asignaturas”. Y es que el tiempo pasa, y no de largo, y hay quien no se entera que hemos pasado de esa empedernida y guerrillera “cultura de la transición” a la desganada “cultura del mínimo esfuerzo” que solo crea lo que denominó Sabina como telespañolitos, “cuyos únicos intereses se reducen a ropa, tele, futbol y novia”, continuaba Piqueras.
El término Cultura de la Transición se refiere a toda una organización de lo visible, lo decible y lo pensable. Así, hace ya casi cuarenta años que comenzó a forjarse, que comenzamos a forjarla. Aunque lo interesante sería que es movimiento fuera hacia delante, ya que va ligada al buen juicio de toda la sociedad, está tentada a desaparecer. Continuando con el pensamiento de nuestro profesor, podemos decir que estamos ante una evolución involucionada, donde “los institutos son ahora como guarderías”, donde “el sistema invita a formar borregos en masa”, donde “es muy difícil hacer ver a los alumnos la magnitud de la crisis en la que estamos”… Quel dommage!

IMG_9217

En aquellos idóneos setenta y ochenta, la libertad de prensa, de expresión, de información alcanzó su punto máximo. Todo era novedoso, se educaba para y por la libertad-“cuando yo iba al instituto era un espacio de pensamiento libre, ahora es encerrar a casi cuarenta en un aula a comerles la cabeza”, comentó él-. Coherentemente, cuando se llega a la cima de la montaña, hay que iniciar el descenso en algún momento. En los noventa pudimos mantenernos en la cumbre sin demasiados sacrificios, pero con la llegada del siglo XXI, llegaron los desagravios. Hay un exceso de información extraordinario, “estamos anestesiados totalmente”, las noticias, los sucesos, los escándalos llegan por cualquier lugar, sin darnos apenas cuenta. “La gente está tomando una mentalidad extrañísima: la indignación por una noticia nos dura cinco minutos”. La interconexión total, y bestial, a la que estamos sometidos tiene también su cara B. Aunque Internet es un medio excelente para que todo el mundo se dé a conocer, también es un aun más excelente defensor del todo vale, y todo por desgracia no vale.

“El arte en los propios programas de educación no se valora”, concluyó Piqueras. El reflejo de cualquier sociedad es el nivel, o mejor dicho, el estado de la salud de su educación. Si desde este punto primario el arte es únicamente una opción entre un compendio de asignaturas mucho más útiles para ser hombres y mujeres de provecho: ¿cómo va a ser este algo trendy entre tanto indeseable topic?


Agradecimientos especiales a Inma Almagro

Loading Facebook Comments ...

Be first to comment