La aceptación del arte, el atraso social

portada_arteincomprendido (1)
Parece un hecho habitual que los artistas sean incomprendidos, rechazados, ignorados, criticados y despreciados por sus coetáneos, lo cual hace que nos planteemos que probablemente su don no sea el de pintar o esculpir, sino el de hacer avanzar a su cultura y con ello a la historia del arte. Seguramente desde que el hombre comenzó a crear tuvo que enfrentarse a sus semejantes y esquivar sus críticas, para crear no sólo objetos artísticos, sino para inventar artilugios que hicieran la vida de todos más fácil. El genio creativo ha sido siempre objeto de burla y censura, pero al mismo tiempo es lo único que hace posible la existencia del progreso.

monet, wikimedia.org

En la historia de la humanidad se ha dado casi en todos los estilos artísticos la apreciación del arte pasado y la incomprensión del arte del momento, Platón encarna uno de los primeros ejemplos de ello. El filósofo, por un lado, defendió la pintura de Polignoto (anterior a él) porque se ajustaba a su concepto moral de arte: de expresividad limitada, simetría y proporción. Y por otro, rechazó la pintura de sus contemporáneos Zeuxis y Parrasio porque según él son meros embaucadores que crean ficciones en las que recrean la realidad como debe ser y no como es. Lo mismo ocurre con los escultores anteriores a él como Fidias y Policleto que representan la serenidad del ethos, alabados en sus textos; y con su contemporáneo Praxíteles, duramente criticado por crear esculturas idealizadas que transmiten las pasiones del pathos.

Uno de los pintores más ensalzados en la actualidad como es Caravaggio, un genio atormentado y perseguido, vivió enfrentado a sus mecenas y al público de su época por representar de manera indecorosa a diferentes personajes bíblicos. Caravaggio utilizaba modelos de la calle para sus obras de temática religiosa, sus apóstoles y santos se representaban mediante tipos populares, toscos y mugrientos. Solían ser marginados, delincuentes, mendigos y prostitutas, siempre retratados sin rastro de idealización. Se veía obligado a repetir sus obras por conjugar en una misma escena santidad divina y miseria humana, cosa que ahora nos fascina de su obra.

caravaggio, ibiblio.org

quote1 (1)

Pero para hablar de censura no hace falta recurrir a una figura tan conflictiva como Caravaggio, que además de genio incomprendido fue perseguido por diversos crímenes y delitos. El grandísimo talento del renacimiento, Miguel Ángel, la sufrió antes que Caravaggio: Daniele da Volterra cubrió, por orden del Papa Pío V, los genitales desnudos que éste había pintado en el enorme fresco del Juicio Final en la Capilla Sixtina, muy criticado en su momento por indecoroso.

La incomprensión de la sociedad hacia los artistas se ha dado desde siempre, pero no de la forma casi sistemática que se da en la actualidad. Se podría decir que esto comienza a mediados del siglo XIX, momento en el que el gusto popular y el de los artistas se separan para siempre, a lo que hay que añadir que en nuestro tiempo se tiene un amplio concepto de “arte” que lleva a que mucha gente no comprenda el hecho de que en los museos se expongan trapos viejos o latas de cerveza. En parís en el año 1874 se celebró una muestra al margen de la que celebraba anualmente el Salón de París con los pintores aceptados por la Academia de Bellas Artes y como protesta contra su academicismo y su aposición a toda innovación. Los participantes en aquella muestra fueron, entre muchos otros, Renoir, Pisarro, Cezanne, Sisley o Monet, ahora tremendamente admirados. La obra de este último “Impresión, sol naciente” es la que dio nombre, sin quererlo, a este nuevo movimiento, ya que un crítico, en un alarde de ingeniosidad, lo utilizó de manera despectiva para referirse a ellos. Algunos fueron más o menos celebrados en vida pero nunca alcanzaron la enorme fama actual, a la gente le siguió pareciendo una pintura grotesca hasta pasadas unas décadas. Pintores herederos de estos murieron sin conocer el éxito, como le ocurrió a Gauguin o vivieron en la absoluta pobreza, como Van Gogh, que dependió durante toda su vida de las ayudas de su hermano, cuando hace tan sólo unos días una naturaleza muerta suya se vendió por casi 62 millones de dólares.

gauguin, artbible.info

quote2 (1)

Ya en el siglo XX es muy llamativo el caso del “Arte Degenerado”, nombre que recibía todo arte alejado del arte heroico en el régimen nazi. Este término se refería a los movimientos Dadaista, Cubista, Expresionista, Fauvista, Surrealista e incluso Impresionista, fue prohibido y perseguido en todos los territorios alemanes, los artistas degenerados eran perseguidos y sancionados si vendían o exhibían su obra. Lo más curiosos de este caso es que en 1937 la Cámara de Cultura del Tercer Reich organizó una muestra que exponía numerosas obras degeneradas para ser ridiculizadas por los asistentes, obras de artistas tan importantes como Kandinsky, Chagall, Nolde, Munch o Kirchner. El responsable de la exposición dijo: “Lo que están viendo son los productos enfermos de la locura, la impertinencia y la falta de talento”, palabras muy diferentes d las que se les dedican ahora a las mismas piezas.

picasso, supadupa.me

quote3 (1)

Pero no sólo al gran público, a los críticos y a las élites consumidoras de arte les cuesta aceptar ciertas cosas en el momento en el que se producen. Una de las anécdotas más curiosas de la historia del arte es la que se cuenta sobre la obra clave del cubismo y probablemente del arte occidental: “Las señoritas de Avignon” de Pablo Picasso. Al parecer Picasso reunió en su taller parisino a varios amigos para enseñarles su última creación y las reacciones fueron de lo más hostiles: Apollinaire la consideró incomprensible, a Matisse y Derain les pareció que las figuras eran monstruosas, incluso a Braque le disgustó tremendamente al principio. Dadas las reacciones de sus colegas, Picasso abandonó la obra en un rincón durante casi 10 años.

Así que, si incluso a la obra de un artista de la talla de Picasso en un principio le aparecen detractores, salidos además de entre sus compañeros, no nos puede extrañar que las obras de artistas actuales como Damien Hirst con sus animales en formol o los graffitis que pueblan el medio urbano actual, sigan siendo rechazadas y criticadas por la mayoría. Probablemente dentro de varias décadas se estudien estas obras incomprendidas como parte fundamental de la historia del arte.

Loading Facebook Comments ...

Be first to comment